9 de Julio 2018
Sin oscuros nubarrones en el horizonte

Cuando pensamos en el crecimiento del PIB de un país es importante separar las variables que lo componen. Normalmente, cuando desglosamos el PIB hablamos de la suma total de consumo, inversión, gasto público y balanza comercial (exportaciones menos importaciones). 

Analizando el crecimiento de EE. UU., el consumo, principal motor de la economía americana, con un 70% de peso, creció un 0,9% en el último trimestre, apoyado por los recortes de impuestos y por el crecimiento de los salarios. Además, la economía se encuentra casi en el pleno empleo, con una tasa de paro por debajo del 4%, y la inflación general se situó en el 2,8% en el mes de mayo; esta tendencia al alza se mantendrá en los próximos meses.

En cuanto a la inversión, los recortes tributarios han tenido poco impacto hasta ahora en las inversiones de las compañías, si bien la reciente subida del precio del petróleo está favoreciendo las inversiones en el sector de la energía. El gasto público no se queda atrás y se espera que la reforma fiscal, incluyendo los ahorros de impuestos, añada un crecimiento extra del 0,7% para el 2018. En cuanto a la balanza comercial, continúa el déficit con un 4,45%. Para este 2018, se espera que el crecimiento del PIB sea del 3%, con un aumento significativo en el segundo trimestre de un +4%.

No podemos dejar de lado que la economía americana lleva nueve años seguidos creciendo; las perspectivas para los próximos meses son positivas

Con todo esto, los indicadores adelantados y de confianza han repuntado en el mes de mayo y se mantienen en niveles muy elevados, cerca de máximos históricos. Es el caso del ISM manufacturero y la confianza del consumidor. El principal nubarrón que vemos y que más incertidumbre provoca es la guerra comercial. Seguimos pensando que no irá más allá de provocar una cierta inestabilidad en el corto plazo, pero una guerra comercial no es buena para nadie.

No podemos dejar de lado que la economía americana lleva nueve años seguidos creciendo; las perspectivas para los próximos meses son positivas, apuntando a una clara continuidad de la buena senda económica.

En cuanto a Europa, los fundamentales macroeconómicos, consumo, inversión y gasto público, evolucionan satisfactoriamente. El mercado laboral se mantiene como una pieza clave para el crecimiento, reduciéndose del 9% al 8,4% aunque aún persisten elevadas diferencias en la tasa de desempleo entre los países miembros de la eurozona. Así, por ejemplo, España cuenta con una tasa de desempleo del 16% y Alemania del 3,4%. La inflación, actualmente en el +1,9%, aún se mantiene alejada del objetivo del BCE y no se aprecian presiones inflacionistas significativas. Finalmente, las exportaciones continúan mejorando (un 2,7% desde el inicio de año), ayudadas por la depreciación del euro.

Aunque hemos visto una cierta desaceleración, el crecimiento en Europa continúa siendo robusto

Aunque los datos de actividad más recientes muestran signos de fatiga y los PMI se alejan de los máximos alcanzados a principios de año, continúan en zona de expansión. Principalmente, el deterioro de los índices de confianza empresarial refleja la preocupación por el aumento del populismo en Italia y del proteccionismo. Creemos que el riesgo geopolítico en Italia seguirá siendo una fuente de ruido para los mercados. Está previsto que el nuevo ejecutivo presente su presupuesto en septiembre, en que seguramente tratará de elevar el déficit público para cumplir con alguna de sus promesas electorales, lo que podría desembocar en un enfrentamiento con la UE. Dicho esto, el ministro de Finanzas, Giovanni Tria, ha hecho múltiples declaraciones que descartan la intención por parte de Italia de salir de la unión monetaria y confirman la voluntad de presentar una estrategia fiscal que promueva el crecimiento y que no arriesgue la sostenibilidad de la deuda.

Por todo lo mencionado anteriormente, creemos que no hay nubarrones significativos en el horizonte para la economía europea y las perspectivas siguen siendo favorables. Así, se espera que este 2018 el PIB crezca alrededor de un 2,1%.

Sergi Casòliva
Gestor Multiactivo y Clientes Institucionales Júnior

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