15 de Mayo 2019
Se complican las negociaciones entre China y Estados Unidos

Todo iba viento en popa en las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. Durante el mes de abril, se fueron realizando sucesivas reuniones entre distintos portavoces de ambos países en las que, poco a poco, las autoridades chinas accedían a gran parte de las peticiones de la administración Trump para poner fin a los aranceles.

El propio presidente Xi Jinping calificaba los progresos de importantes, por lo que se descontaba un acuerdo a corto plazo

La prensa se hacía eco de la reunión del presidente Trump con el viceprimer ministro chino Liu He, que se deshacía en buenas palabras, lo que hacía presagiar el inminente final a las tensiones, plasmado en forma de un acuerdo comercial. Incluso el propio presidente Xi calificaba los progresos como importantes, a pesar de que aún no se había fijado una fecha para la reunión definitiva.

Tan descontado estaba el acuerdo, que Estados Unidos comenzó a preparar un nuevo frente de guerra con Europa. Fijó su objetivo principalmente en los productos industriales y agrícolas, y acusó al viejo continente de favorecer, mediante ayudas económicas, a Airbus frente a la estadounidense Boeing.

¿Qué ha ocurrido para que, si bien las negociaciones no han cesado, hayamos visto una escalada en las tensiones?

Por un lado, China había dado marcha atrás en muchos de los aspectos del acuerdo comercial y amenazaba con hacer estallar las negociaciones.

Por el otro, Estados Unidos había tensado tanto la cuerda aumentando sus exigencias que se llegó a un punto en el que aceptarlas supondría una pérdida de dignidad para el país asiático, lo que sería muy mal visto por sus habitantes.

Como consecuencia, Trump anunció el aumento de los aranceles a 200 mil millones de dólares a productos chinos, del 10% al 25% a partir del pasado 10 de mayo. También amenazó con desplegar toda la artillería e imponer aranceles a todas las exportaciones chinas, para lo cual solo quedaría una ronda adicional de 325 mil millones de dólares.

La próxima cumbre del G-20 será testigo de la reunión entre los presidentes de ambas naciones

El gobierno chino, por su parte, expresó su “profundo pesar” y contraatacó con una nueva ronda de aranceles a 60 mil millones de dólares “como respuesta al unilateralismo y el proteccionismo comercial de EE. UU.”

Los efectos de la guerra comercial continúan pasando factura. Las exportaciones del país asiático a EE. UU. cayeron más de un 20% durante el primer trimestre de 2019.

Ambos presidentes acordaron reunirse en la próxima cumbre del G20 que se celebrará en Osaka, donde la posterior rueda de prensa arrojará más datos sobre el devenir de esta guerra comercial.

Roberto Morago, CAIA
Gestor Multiactivo y Clientes Institucionales Júnior

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