25 de Julio 2017
¿Quo Vadis, renta fija?

Durante la primera parte del año los activos de renta fija, en especial los de mayor riesgo (high beta) son los que mejor comportamiento han tenido, ya que los estrechamientos adicionales de los diferenciales de crédito, especialmente en la zona euro con la demanda técnica proporcionada por parte del BCE, compensaron el aumento de tipos al que hemos asistido en parte del período.

Así, los índices europeos consiguen un rendimiento negativo en bonos del gobierno del -0,72% afectados por la subida de tipos, un ligero rendimiento positivo del +0,30% en los bonos grado de inversión y, como decíamos, los más arriesgados: high yield con +3,5%, híbridos corporativos +13%, financieros AT1 con +10,2% o emergentes globales en divisa local con un +5,8%.

El positivo entorno económico, la evolución de los resultados empresariales y el tono moderado de los bancos centrales han sido los principales factores que han apoyado la mejora de estos productos con un récord de nuevas emisiones y entradas netas de flujos.

En agosto se cumplirá el décimo aniversario del inicio de la peor crisis financiera global de las últimas décadas. Su inicio estuvo vinculado a problemas en el sector inmobiliario de EE. UU. y las hipotecas subprime. Diez años después, encaramos el segundo semestre del año en un entorno macro que apoya una tendencia al alza en el crecimiento, una mejora de los fundamentales de las empresas, aunque con un aumento del endeudamiento y una volatilidad adormecida.

El entorno económico, la evolución de los resultados empresariales y el tono moderado de los bancos centrales han apoyado la mejora de los bonos 'high yield', con récord de nuevas emisiones y entradas netas de flujos

¿Qué pasará con los tipos de interés?

El riesgo es asimétrico y apunta al alza. La Fed ha puesto el piloto automático. Ya ha iniciado la subida de tipos (+50 puntos básicos en seis meses) y se prepara para iniciar una reducción gradual del balance (se esperan 10.000 millones de deuda pública e hipotecas al mes). En la zona euro, es previsible que se intensifique el debate y se anuncie el tapering (retirada progresiva de estímulos). Mario Draghi ya abrió la caja de Pandora en una conferencia en Sintra (Portugal) donde indicó que "el BCE tiene la capacidad de ajustar su política monetaria a la vez que puede seguir soportando la economía". 

Un punto de inflexión en los tipos de interés no necesariamente se tiene que dar en los diferenciales de crédito, aunque hay algunos productos (los de mayor beta) que disponen de margen superior a los de grado de inversión para compensar el efecto de unas mayores tasas de tipos de interés y una mayor pendiente de la curva que impactará en las valoraciones de los bonos.

La tendencia de estrechamiento de los diferenciales de crédito dará paso a una cierta estabilidad si la inflación se mantiene en niveles bajos y persisten los datos de los indicadores de actividad y sentimiento más recientes que demuestran que la actividad económica sigue avanzando a buen ritmo tanto en las economías avanzadas como en las emergentes.

¿Quo Vadis, renta fija?, nos preguntábamos al inicio. La respuesta es que seguimos el camino. A pesar de que quizás no será tan recto y ancho. Es posible que encontremos alguna curva y tramos más estrechos, dependiendo en buena parte de una buena comunicación y la gradualidad en la salida de los programas de estímulo. Así evitaremos siniestros importantes, aunque deberemos adaptar nuestra conducción al nuevo camino, que no es más que la vuelta al viejo camino, o dicho de otro modo, la conocida vieja normalidad.

Josep Maria Pon, CIIA
Director de Renta Fija y AMM Crèdit Andorrà Asset Management

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