16 de Mayo 2017
¡Por fin es viernes!

Política y bancos centrales

Como adelantaron las encuestas, Emmanuel Macron ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas, con un 64,8% de los votos frente al 35,2% de Marine Le Pen, un resultado incluso algo mejor de lo que anticipaban las encuestas (62%-38%). Desde los resultados de la primera vuelta, la prima de riesgo francesa se ha reducido en 24 puntos básicos, desde 69 pbs hasta los 45 pbs actuales –mínimos desde diciembre– si bien todavía 15 pbs por encima del nivel de 30 pbs observado el pasado septiembre, antes de que el mercado comenzara a descontar la incertidumbre electoral (el promedio de 2015 y 2016 ha sido de 32 pb). En junio se celebrarán las legislativas. Será en estos comicios cuando se concrete de forma definitiva el mapa político francés y las opciones reales para el nuevo presidente de sacar adelante su programa electoral.    

En Alemania, la CDU de la canciller Angela Merkel ha recibido un importante impulso de cara a las parlamentarias de septiembre, tras la victoria sobre el SPD de MartinSchulz en la elección estatal de Schleswig-Holstein, liderada en coalición por el SPD desde 2012.  

Europa vive procesos electorales clave para el futuro de la Unión. En el primero, en Francia, Emmanuel Macron se impuso a la ultraderechista Marine Le Pen; los siguentes, las presidenciales en Alemania e Italia

En Italia dos de los últimos tres sondeos de opinión muestran que el Movimiento 5 Estrellas se sitúa por detrás del Partido Demócrata en intención de voto. Las encuestas de Ipsos, Ixe y SWG reflejan de media una ventaja del 0,9% para el partido de Matteo Renzi. Aunque es un resultado extremadamente apretado y dentro del margen de error de las encuestas, entre mediados de marzo y principios de abril el partido de Beppe Grillo tenía una ventaja de entre 2 y 7 puntos.  

Siguen las amenazas en Corea del Norte: el embajador coreano en Reino Unido confirmó que se seguirá adelante con el sexto test nuclear y que están “preparados para convertir en cenizas todos los activos estratégicos disponibles de Estados Unidos”. Mientras, en Corea del Sur el progresista Moon Jae-in se impuso las elecciones. El jueves tuvimos rumores sobre un posible acuerdo comercial entre China y Estados Unidos. Se dice que el acuerdo abarca diez áreas en las que negociadores de ambos países habrían llegado a un consenso, según Bloomberg. Como se esperaba no hubo sorpresas y el Banco de Inglaterra dejó su política monetaria sin cambios. Rebajó del 2% al 1,9 % su previsión de crecimiento económico para este año, que prevé que sea "moderado".    

Macro

La semana no tuvo grandes referencias macroeconómicas y la atención se centró en los datos de inflación de EE. UU. y China.

Sí que fueron destacables las declaraciones del secretario de Estado de Comercio, Wilbur Ross, al apuntar que EE. UU. no alcanzará su objetivo de crecimiento de PIB del 3%. Los precios al consumidor estadounidenses subieron un 0,2%, con la gasolina repuntando un 1,2%. La tasa de inflación anual bajó al 2,2%, desde el 2,4% y la debilidad de la inflación subyacente, que descendió por debajo del 2% (1,9%) en abril por primera vez desde octubre de 2015, dará qué pensar a la Fed. Los datos de gastos reales estadounidenses una vez más decepcionaron, pues el aumento del 0,4% de las ventas al por menor en abril fue ligeramente más débil que las expectativas de consenso (0,6%).  

Las previsiones de crecimiento en Estados Unidos y China parecen no cumplir con las expectativas, lo mismo que sucede en la zona euro a pesar de la fortaleza que muestran los datos de Alemania

En China, el crecimiento de las exportaciones cayó del 22,3% en marzo al 14,3% en abril, un descenso algo mayor de lo previsto por el consenso (16,8%). El crecimiento de las importaciones también muestra una trayectoria descendente, de un 18,6% (29,3% de consenso) frente a un crecimiento del 26,3% en marzo y del 34,1% en enero y febrero. Aunque el comercio chino sigue creciendo con fuerza, parece que el enfriamiento de la demanda interna está pesando sobre las importaciones. También tuvimos la publicación de la inflación, que subió un 1,2% en abril frente al 0,9% de marzo, ligeramente por encima del consenso (1,1%). El principal causante fue el aumento de los precios de los alimentos, de -4,4% a -3,5%, especialmente frutas y hortalizas. La inflación no alimentaria también subió, de 2,3% a 2,4%, pero en gran medida por el incremento estacional de la inflación de los costes turísticos.  

En la zona euro, la caída del 0,1% en la producción industrial fue más débil que el pronóstico de mercado, que esperaba un aumento del 0,3%. El descenso se debió casi  totalmente a la producción de energía, que retrocedió un 3,2%. Otros sectores de producción aumentaron, incluyendo el incremento del 2,1% en la producción de bienes no duraderos. 

La primera estimación del PIB alemán en el primer trimestre mostró que la economía germana ha empezado el año con fuerza. La expansión del 0,6% en el trimestre es la mayor en un año, y mantiene la tasa de crecimiento interanual en el 1,7%. Sin embargo, la caída del 0,4% mensual de la producción industrial en marzo fue mejor que la esperada por el consenso (-0,6%), aunque la tasa de crecimiento interanual se desaceleró del 2,0% al 1,9%. También se revisaron los datos del mes anterior a la baja, del 2,2% al 1,8%.  Por último, en el Reino Unido, la producción industrial aumentó un 1,4% interanual en marzo, desacelerándose desde el 2,5 por ciento de febrero y por debajo de las expectativas de un aumento del 2,1 por ciento. Es el menor crecimiento en los últimos cinco meses.   

Mercados

Los mercados asiáticos lideraban las ganancias semanales en renta variable (Hang Seng +2,8%, Nikkei +2,25%, Kospi +2%), aunque la mayor revalorización se produjo en la bolsa de Atenas, que subía cerca de un 5% y que se ha revalorizado más de un 24% desde finales de marzo.  

El Euro Stoxx 50 (-0,9%) cerró a la baja lastrado por la bolsa española (-2,4%), que se ha resentido por una publicación de resultados algo inferior a lo esperado de compañías del Ibex 35, y por el CAC 40 francés (-0,8%), donde los inversores tomaron beneficios tras la descontada victoria de Emmanuel Macron. El FTSE 100 se desmarcaba de esta tendencia negativa y subía un 1,4% en la semana.     

En EE. UU. hubo pocos movimientos, con el S&P 500 bajando un 0,3% y con diez de los últimos once días con movimientos inferiores a un + \ - 0,20% y a cinco puntos de su máximo histórico. El índice de volatilidad VIX cerró el pasado martes en 9,77%, con una caída del -7,57%, el nivel más bajo desde diciembre de 1993. Cerró por última vez por debajo de 10, nivel recuperado actualmente, en noviembre de 2006 y de los 6.889 días de negociación desde que los datos fueron publicados por primera vez en 1990, este cierre es el cuarto más bajo registrado.  

También el índice de volatilidad europeo (VSTOXX), que cayó el lunes (-15%) con fuerza, tras el resultado de las elecciones presidenciales en Francia, se sitúa ahora por debajo de 14, cerca de los mínimos anuales del 17 de marzo en 11,16 (el promedio en 2017 hasta ahora ha sido 19,98).

En los mercados de bonos, los high yield, especialmente aquellos ligados al sector de energía, tuvieron un comportamiento positivo, mientras que los bonos de gobierno corregían, en un claro movimiento de menor aversión al riesgo, aunque en ambos casos los movimientos fueron limitados. Sí que tuvimos durante la semana comentarios que afectaron a los bonos europeos, como los del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, que sugirió que la normalización de la política del BCE comenzará "en breve", o los de Peter Praet, miembro del comité ejecutivo del BCE, quien afirmó que las autoridades fiscales debían planificar con suficiente antelación para el momento en que será apropiado iniciar un proceso gradual de normalización de la política monetaria.    

Divisas y materias primas  

El petróleo subió con fuerza durante la semana (WTI +3,6%, Brent +3,8%) tras la publicación de los datos de inventarios en EE. UU., que cayeron de 5,25 millones barriles la pasada semana, más del doble de los 2 millones que esperaba el consenso. Entre el resto de metales, tan sólo destacar la caída (-1,4%) del aluminio.  

Entre las divisas, recuperación de las ligadas al precio del crudo (el rublo y el real brasileño subían un 1,4%), mientras que el franco suizo perdía cerca de un 2% contra el dólar estadounidense, sin más noticias que la ruptura del nivel 1,0030/1,0040, considerado muy importante desde el punto de vista técnico.      

La libra esterlina también cedía un 0,8%, tras la decisión del Banco de Inglaterra de no alterar su política monetaria y revisar ligeramente a la baja sus expectativas de crecimiento para este año.

El euro, tras situarse a las puertas del 1,10 frente a al billete verde, cerró la semana ligeramente por encima de 1,092, con una caída del 0,7%.    

¡Buen fin de semana!

Alfredo Álvarez-Pickman
Economista jefe Banco Alcalá

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