28 de Abril 2017
¡Por fin es viernes!

Política y bancos centrales

El centrista Emmanuel Macron, con un 23,8% de los votos –un 24% estimaban las encuestas–, y la candidata de extrema derecha, Marine Le Pen, con el 21,4% –un 23% estimado–, pasarán a la segunda vuelta de las elecciones francesa, como habían anticipado las encuestas. El conservador François Fillon obtuvo el 19,9% de los sufragios y el candidato de extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, el 19,6% (ambos con un 19% estimado).

Los resultados fueron muy bien recibidos por los mercados, en la medida en que las encuestas anticipan que en la segunda vuelta Macron ganará con un margen holgado: 62% de los votos frente al 38% de Le Pen. Se ha eliminado el riesgo de que los dos candidatos euroescépticos (Le Pen y Mélenchon) accedieran a la segunda ronda, uno de los principales temores en la primera vuelta. En todo caso, la incertidumbre probablemente no desaparecerá del todo hasta la nueva votación, el 7 de mayo.

En Estados Unidos, Donald Trump anunciaba la reforma fiscal el miércoles, calificada por la Casa Blanca como una de las mayores bajadas de impuestos en la historia del país. La medida contempla tres medidas fundamentales: reducir de siete a tres los tramos del IRPF (10%, 25% y 35%, además de rebajarse los impuestos a  los ciudadanos con mayores ingresos, del 39,5% al 35%), derogar el impuesto de sucesiones y bajar el impuesto de sociedades al 15% desde el 35%. Además se prevé un incentivo a la repatriación, para que las grandes empresas lleven de vuelta a EE. UU. el dinero que tienen en el extranjero.

El nuevo plan fiscal de la Casa Blanca se parece mucho al viejo plan económico de Trump en la campaña electoral y aumentaría el déficit federal en 7 trillones de dólares durante la próxima década. Por esta razón, es difícil que sea aprobado por el Congreso, pues se requiere una neutralidad de ingresos en estos diez años. Ahora el Congreso y el Senado lo debatirán y serán los Republicanos los que tengan que ponerse de acuerdo para aprobarla.

Al otro lado del Atlántico, el Banco Central Europeo mantuvo sin cambios su política monetaria, como se esperaba. El comunicado emitido muestra un tono algo más optimista y apunta que la recuperación económica es cada vez más sólida y que los riesgos para las perspectivas económicas han disminuido. Sin embargo, la presión sobre la inflación subyacente sigue siendo limitada, por lo que la institución mantendrá su actual política monetaria. No se ha debatido sobre la posibilidad de cambiar el forward guidance (mediante la eliminación de la referencia a unos tipos inferiores a los actuales) ni sobre la posible estrategia de salida del QE.

El Banco Central Europeo ha mantenido su política monetaria, aunque se prevé un cierto optimismo en la recuperación económica, y el Banco de Japón también cumplió expectativas al dejar sin cambios los ajustes de política monetaria

La reunión de abril ha discurrido sin grandes novedades (manteniendo el sesgo expansivo de la política monetaria). Sin embargo, no podemos descartar que, una vez celebrada la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia (7 de mayo), miembros del BCE con un sesgo más restrictivo en términos de política monetaria puedan exponer sus expectativas de una política monetaria menos expansiva, especialmente en las semanas previas a la reunión de junio.

Por su parte, el Banco de Japón decidió dejar los ajustes de política monetaria sin cambios, como se esperaba. Las previsiones de crecimiento para este año y el próximo aumentaron ligeramente. Sin embargo, también redujo su pronóstico de inflación para este año de 1,5% a 1,4% y continúa juzgando los riesgos tanto de la actividad económica como de los precios como inclinados a la baja. La autoridad nipona siguen comprometida a continuar ampliando la base monetaria hasta que la inflación esté por encima del objetivo del 2%, y el gobernador, Haruhiko Kuroda, señaló que esto sólo ocurrirá después de 2018, por lo que no apunta a cambios de política monetaria en un futuro próximo.

Macro

No ha habido grandes noticias en este ámbito durante la semana, con la publicación del PIB estadounidense del primer trimestre como dato de mayor relevancia. El crecimiento económico de Estados Unidos cayó a sólo el 0,7%, desde el 2,1% del último trimestre y por debajo del 1,0% esperado, el más bajo desde el primer trimestre de 2014. Desglosados por componentes, reflejó aumentos en la inversión empresarial, las exportaciones y la inversión en vivienda, compensado por una gran desaceleración en el gasto de los consumidores, que subió apenas un 0,23% anualizado, el menor incremento desde 2009.

A pesar de este dato, la confianza de los consumidores estadounidenses en abril, medida por el índice elaborado por la Universidad de Michigan, sigue siendo elevada. La percepción sobre las condiciones actuales cayó modestamente, pero las expectativas se elevaron a sus máximos desde enero; las expectativas sobre la inflación se mantuvieron estables, cerca de mínimos históricos.

Por último, tras ocho meses de ganancias, los pedidos de bienes duraderos cayeron un 0,2% en marzo, el mayor descenso desde junio de 2016.

En la eurozona, la tasa armonizada de inflación se incrementó del 1,5% al 1,9% en abril, algo por encima de lo esperado por el consenso, de un aumento del 1,8%. El incremento reflejó un repunte de la inflación subyacente (que excluye la energía, la alimentación, el alcohol y el tabaco) del 0,7% al 1,2%, la tasa más alta desde junio de 2013.

En Alemania, el indicador de clima empresarial IFO aumentó de 112,4 a 112,9, superior a lo estimado por el consenso, que esperaba que no hubiera cambios. Los encuestados no ven que la incertidumbre política en otros lugares de Europa esté afectando la economía alemana. El índice se encuentra en su nivel más alto desde julio de 2011 y parece coherente con un repunte en el crecimiento anual del PIB alemán desde el 1,8% del cuarto trimestre al 3,5%, que sería el más fuerte desde la recuperación de la crisis.

En el Reino Unido, la economía creció un 0,3% durante el primer trimestre de 2017. Comparado con el crecimiento del 0,7% visto en el último trimestre de 2016 y el 0,4% de las estimaciones, es el crecimiento más bajo en un año y parece lastrado por el débil crecimiento del sector servicios, dominante en Gran Bretaña, que aumentó sólo un 0,3%.

En Japón, la tasa de desempleo se mantuvo en mínimos de 23 años en marzo (2,8%) y la proporción de vacantes sobre solicitantes de empleo es igual a los máximos de la burbuja de 1990. Sin embargo, todavía no hay señales de que aumenten las presiones sobre los precios. La inflación general bajó de 0,3% a 0,2%, mientras la inflación excluyendo los alimentos frescos y la energía se redujo desde 0,1% a -0,1%, la primera lectura negativa desde julio de 2013. La caída del 2,1% mensual de la producción industrial en marzo fue mayor de lo esperado y, tras la caída de marzo, la producción sólo sube un 0,1% en el primer trimestre del año.

Mercados

Así, el Euro Stoxx sube cerca de un 3,5% en la semana, con subidas en las bolsas europeas de entre el 3,2% (Dax) y el 6% (Atenas). El CAC 40 francés se revaloriza un  4,2%.

Al otro lado del Atlántico, el Nasdaq (2,5%) marcó un nuevo máximo histórico al romper la barrera de los 6.000 puntos por primera vez. El índice ha necesitado diecisiete años para pasar de 5.000 a 6.000 puntos, cuando sólo tardó 49 días en pasar de 4.000 a 5.000 en el año 2000. El S&P 500 cierra con un alza del 1,7% mientras el Dow Jones sube un 2%.  

El Nikkei japonés recupera terreno al subir más del 3% en la semana que acaba, apoyado en la debilidad de su divisa.

La semana ha sido muy positiva para los mercados de renta variable, especialmente en Europa, tras los resultados de las elecciones francesas

Seguimos inmersos en temporada de resultados. En Estados Unidos, la tasa de crecimiento de las empresas del S&P 500 que han publicado hasta la fecha, es del 9,2%, que, de mantenerse, sería la más alta desde el último trimestre de 2011 (11,6%). En Europa, con el 30% de las compañías habiendo publicado, el crecimiento de beneficios del primer trimestre se sitúa en el 17%. 

La menor aversión al riesgo también se reflejó en los mercados de deuda. Las rentabilidades soberanas a diez años descendieron con fuerza en los países de la periferia y especialmente en Francia (-10 puntos básicos, hasta 0,83%) frente a un aumento de 7 pbs en la rentabilidad alemana al mismo plazo (0,32%), lo que supone un descenso de 17 pbs en la prima de riesgo de Francia (51 pbs).

El bono del tesoro estadounidense a 10 años subía en rentabilidad (5pbs) y cerraba la semana en el 2,30%.

Divisas y materias primas

El euro se apreció frente al dólar, hasta 1,09 $ vs. 1,073   la pasada semana, tras la disminución del riesgo político en la eurozona. El yen japonés, tradicionalmente moneda refugio, se depreciaba frente al dólar  más de un 2%, mientras que la libra y el franco suizo recuperaban un 0,76% y un 0,30% respectivamente.   

En cuanto a las monedas emergentes, gran disparidad entre las fuertes subidas del zloty polaco (+2,6%) o la lira turca (+2,6%) y las caídas del peso colombiano (-2,5%) y el dólar neozelandés (-2,4%).

Las materias primas también seguían el movimiento de menor aversión al riesgo generalizado y los metales preciosos como el oro (-1,4%), el platino (-2,8%) y, sobre todo, la plata (-4%) corregían durante la semana.  

El petróleo cerraba la semana sin cambios, en el entorno de los 50 dólares / barril. Por su parte, el cobre (2,3%) y el trigo (2,6%) experimentaban fuertes subidas.

¡Buen fin de semana!           

Alfredo Álvarez-Pickman
Economista jefe Banco Alcalá

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