2 de Mayo 2017
Petróleo, datos encima de la mesa

La demanda de petróleo ha crecido en los últimos años en línea con el crecimiento del PIB mundial, pero más suavemente: un 40% lo que crece el PIB mundial. Con estimaciones que la población mundial alcance los 9.000 millones en 2030, o que coches, camiones, tráfico aéreo y barcos se dupliquen en los próximos 25 años, es congruente afirmar que la demanda en un futuro no caerá salvo en recesiones mundiales (como históricamente ocurrió).

Teniendo en cuenta lo anterior, hacemos una regla de tres que no es secreta: los importantes movimientos que sufre el precio del petróleo vienen determinados por la oferta. Además, en términos absolutos la oferta se ciñe bastante bien a la demanda. Como ejemplo, sepan que la producción de los países OPEC + no OPEC en los últimos diez años ha variado menos de un 3% a la demanda sobre dicha producción.

Entonces, ¿por qué el precio del barril de Brent cayó de 115$ a 27$ entre mediados de 2014 y principios de 2016? ¿Por qué lo vimos subir un 100% desde los mínimos de enero de 2016 hasta el mes de junio? ¿Por qué cayó más de un 20% de junio a agosto del año pasado? ¿Por qué recuperó los 57$ el barril a principios de 2017 para en cinco días de marzo perder un 12% y volver a estar cerca de los 50$?

Porque ahí está el juego, en ese 2%-4% de producción. Vaya por delante que en los últimos 15 años la producción estadounidense (con el auge de la extracción de petróleo “Shale”) tiene un papel importante en el mapa de producción mundial de petróleo.

Con todo esto, ¿hemos de pensar que esta volatilidad en los precios del crudo es normal?

Sí, desgraciadamente sí (por ahora). Actualmente, productores, distribuidores y especuladores se fijan en los datos que marcan el mercado descrito, y de ahí la volatilidad. Son datos que marcan:

1. El movimiento de los precios a corto plazo, como los inventarios de crudo de la EIA (Energy Information Adminstration) de empresas de Estados Unidos, y

2. El movimiento del precio a medio y largo plazo, como oferta registrada de los países OPEC, los Rig Count de Texas (plataformas de perforación del estado referencia en producción de petróleo), o producción reportada por Arabia Saudí.

Al grano. Sepan que en el periodo junio 2014–enero 2016 –caída del Brent de 115$ a 27$– la sobreoferta era importante, que la OPEC produjo de media más de 31,5 millones de barriles al día por los menos de 30 millones que se le demandaban. Sepan que de enero a junio de 2016 (subida de 100% del barril de Brent) las plataformas petrolíferas de Texas se redujeron a la mitad y la OPEC rebajó su producción por primera vez en tres años. Sepan que de junio a agosto del año pasado –caída superior al 20% del precio del crudo– Arabia Saudí incrementó más de un 6% su producción en ese periodo y justo en junio fue un punto de inflexión también para el número de plataformas petrolíferas en Estados Unidos, volviendo a incrementar. Vean si los datos encima de la mesa son importantes…

¿Y ahora qué?

Ahora les hemos de decir que el número de plataformas petrolíferas en Estados Unidos sigue aumentando desde que tocaran mínimos en mayo-junio de 2016. Por ejemplo en Texas hay registradas 404, por las 173 contabilizadas a finales de mayo de 2016 (se han más que doblado!). Es cierto que el número todavía está lejos de las 900 de finales de 2014, pero el punto de inflexión es evidente. Ahora también les hemos de decir que la producción de Arabia Saudí se redujo de manera importante en los dos primeros meses de 2017 y que los países de la OPEC están produciendo a niveles cercanos al acuerdo comprometido en sus reuniones.

Pero tengan en cuenta que Arabia Saudí necesitaría un precio de 73$ por barril de Brent para evitar tener déficit fiscal en 2017. Arabia Saudí necesitaría un precio por encima de 75$ durante los próximos diez años para poder reemplazar en su economía el peso del petróleo por otros sectores en los que tienen intenciones, como puedan ser las químicas. Saudí Aramco, la empresa estatal de petróleo, tiene prevista su salida a bolsa para finales de 2018; representa el 12% del total de producción mundial y tiene capacidad para representar el 15% del total.

Podemos pensar que los saudís no van a regalar la salida a bolsa de su más preciado activo con precios del petróleo demasiado bajos, y para ello podrían reducir ligeramente la oferta para intentar mover al alza los precios. Pero también podemos pensar que los saudís no son tontos, y que no van a quedarse inmóviles viendo cómo Estados Unidos incrementa su producción presionando el precio a la baja.

Ya ven, un juego de un margen muy pequeño de la producción pero que sí, desgraciadamente sí que provoca que la volatilidad que hemos visto sea normal (por ahora). Por ahora es así. Es así hasta que los sauditas den con la tecla de estabilización del precio, y no es un secreto que la siguen buscando.

(Artículo incluido en la edición del Informe trimestral de mercados, marzo 2017)

Miguel Ángel Rico
Portfolio Manager Gesalcalá

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