4 de Agosto 2022
La tormenta después de la calma

De un plumazo. Todo lo que ganaron las bolsas latinoamericanas en el primer trimestre del año, lo han perdido en este segundo que cerramos. Los fuertes incrementos del precio de las materias primas del inicio de año favorecieron a buena parte de los países de la región, en especial a los productores y exportadores de insumos energéticos, agrícolas e industriales.

Al menos a la generación de caja de sus principales empresas. El mercado entendió además que el entorno inflacionario no es nuevo para varios de estos países, cuyas instituciones monetarias fueron las primeras del globo que tomaron medidas restrictivas subiendo las tasas de interés. Sus monedas, como era previsible, también participaron de estas subidas, viendo cómo eran las de esta región las únicas que se fortalecían frente al dólar estadounidense desde inicio de año.

Los bancos centrales de las economías más desarrolladas están solo empezando a subir las tasas para luchar contra una inflación cercana al doble dígito. Cada vez es más evidente que esta política monetaria llevará a una desaceleración económica que aún está por ver cuán profunda puede ser. Los temores de inflación están dejando paso a temores de recesión entre estas economías, con implicaciones directas en Latinoamérica.

Los temores de inflación están dejando paso a temores de recesión en las economías desarrolladas, con implicaciones directas en Latinoamérica

Este miedo ya se está haciendo notar en el precio de algunas materias primas muy ligadas a la actividad económica. El petróleo retrocede a niveles cercanos a USD 100 por barril al momento de escribir estas líneas, lejos de los máximos de hace tan solo un mes, por encima de USD 120 por barril. Compañías de referencia del sector en la región como Petrobras, Pemex o Ecopetrol han visto cómo la cotización de sus acciones o bonos han amplificado las caídas del crudo.

Los metales industriales, termómetro de la actividad productiva, han caído también de manera brusca. El cobre arrastra caídas cercanas al 30% desde máximos, contribuyendo en gran medida a que la bolsa de Chile, mayor productor del mundo, se deje más de un 20% en un mes. Otros metales, como el hierro o el aluminio han tenido comportamientos similares, presionando las cotizaciones de numerosas mineras presentes en las bolsas locales. Los metales preciosos, como el oro, la plata o el platino, aunque en menor medida, también han sufrido minusvalías recientemente.

A pesar de lo anterior, pensamos que buena parte de empresas productoras de materias primas van a seguir teniendo buenos resultados, pues los precios continúan en niveles con los que podrán presentar márgenes atractivos. Los argumentos anteriores relacionados con expectativas de recesión tienen más que ver con la demanda, pero no debemos olvidar que aún existe un déficit de oferta significativo en varias de las commodities mencionadas y también en las agrícolas, donde Latinoamérica tiene un papel también protagonista con Ucrania y Rusia fuera de juego.

El foco en Latinoamérica no solo va a estar en el precio de las materias primas. A sus retos estructurales en el mercado laboral, la economía informal o la educación, se le suma otro sospechoso habitual, la inestabilidad política. Continúan los bandazos, y la izquierda toma mayor peso en la región tras las victorias de Boric en Chile y de Petro en Colombia, a las que puede seguir la de Lula da Silva en Brasil, abanderando políticas económicas que no agradan al mercado.

Juan Gestoso
Analista de inversiones

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Informe trimestral / LatAm