29 de Julio 2020
La recuperación está amenazada

A 30 de junio, las acciones de EE. UU. han registrado el mejor período de cien días en más de ochenta años.  En marzo, el confinamiento sacudió el mercado. Los estímulos fiscales y monetarios inauditos respaldaron una recuperación económica fuerte y catalizaron un aumento del 21% en el S&P 500 en el segundo trimestre.  Las empresas del S&P 500 consiguieron recuperar las pérdidas anuales y cerraron el segundo trimestre solo con una reducción del 3%. 

La recuperación del S&P 500 no ha sido uniforme en todas las acciones. Las de las grandes empresas tecnológicas (Alphabet, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft) aumentaron un 35% en el T2, mientras que el resto del índice subió un 17%. No sorprende ver un aumento en tecnología y consumo discrecional superior al 30%, mientras que los defensivos (un +9% en artículos básicos de consumo y un +3% en suministros energéticos) se han quedado rezagados. La mejora en la economía ha hecho que los inversores rehúyan las acciones defensivas.

Los índices PMI manufacturero, de ventas minoristas y de empleo han mejorado en mayo y junio.  Más impresión ha causado los 7,5 millones de empleos nuevos durante los dos últimos meses, mientras que el desempleo ha caído del 14,7% en abril al 11,1 % en junio. 

Los nuevos casos de COVID-19 están amenazando la recuperación económica y puede hacer descarrilar el mercado.  A principios de julio, en EE. UU. se están detectando más de 50.000 casos diarios nuevos, ya que en 40 de los 50 estados se observa una tendencia a peor.  Se están volviendo a imponer limitaciones horarias, confinamientos, restricciones en los desplazamientos y cierres de empresas. Si esta situación se intensifica, los datos económicos de julio podrían empeorar. 

“Ni siquiera estamos pensando en aumentar los tipos”, Jerome Powell, presidente de la Fed

Esto podría sacudir el mercado y  los inversores esperarían que la Fed y el Gobierno ofrecieran estímulos nuevos.  El presidente de la Fed ha dejado claro que están preparados para aportar más capital. Bien conocidas son sus declaraciones: "Ni tan solo estamos considerando subir los tipos de interés".  La Fed ya ha inyectado expansión cuantitativa (EC) en el sistema a través de su programa de compra de activos y se han introducido más de 700.000 millones de dólares en bonos del Tesoro y cédulas hipotecarias.  La cantidad masiva de EC ha tenido un papel clave para sustentar los precios de los activos y parece que la Fed seguirá haciéndolo. 

Mucho más inciertos son el tamaño y el alcance de cualquier estímulo fiscal nuevo. La Cámara de los Representantes y Trump avalan una segunda ronda de pagos a la población, en que posiblemente se superarían incluso los 1.200 dólares por adulto que se distribuyeron durante la crisis.  El Senado, de mayoría republicana, es menos entusiasta al respecto.

Si los inversores no tienen apoyo fiscal para hacer que la economía supere un resurgimiento de las infecciones, el mercado será cada vez más vulnerable a cualquier situación negativa.  Para que el mercado remonte desde aquí, unos factores catalizadores podrían ser los avances en una vacuna, una desaceleración del ritmo de contagios nuevos o que la tasa de mortalidad no aumentara. El mercado se podría beneficiar de señales que indicaran que se pueden controlar los contagios y que no es necesario volver a paralizar la economía

Charles Castillo
Senior Portfolio Manager Beta Capital Wealth Management

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