15 de Noviembre 2017
La nueva cara de los emergentes

El 2017 ha sido buen año para los inversores de renta variable. El índice global ha generado un retorno de más del 15%. Los mercados emergentes están liderando con un retorno de cerca del 30%. Este desempeño no es una sorpresa; es el reflejo de una mejoría fundamental combinada con buenas condiciones externas.

El factor más importante es el crecimiento de los beneficios empresariales. Entre 2011 y 2015, los beneficios se contrajeron por la caída de los precios de las materias primas y el menor crecimiento en China. En 2016 llegamos a un punto de inflexión. El crecimiento económico global empezó a reacelerar, los precios de las materias primas rebotaron y hubo progreso político con reformas estructurales. Las apreciaciones de las monedas locales y la menor inflación en varios países emergentes permitían una política monetaria más expansiva. 

Los mercados emergentes representan más del 80% de la población global y en los próximos quince años, 3.000 millones de personas formarán parte de la clase media global, procedentes casi exclusivamente del mundo emergente

Es notable que la composición del índice MSCI Emerging Markets ha cambiado. El peso de los sectores de energía y minería cayó del 50% en 2010 a menos del 15% actualmente, mientras que el sector tecnológico subió de menos del 10% al 30%. También tenemos una fuerte tendencia hacia Asia, que representa más de dos tercios del índice. Empresas como Petrobras, Vale y Gazprom ya no están en la tabla de los peces gordos, sino que han sido reemplazadas por nuevas empresas tecnológicas como Tencent, Alibaba y Baidu.

Invertir en los mercados emergentes finalmente permite participar en la megatendencia que ha sido tan descrita: la demografía favorable y la explosión de la clase media. Los números son impresionantes. Los mercados emergentes representan más del 80% de la población global. Se espera que en los próximos quince años, 3.000 millones de personas formen parte de la clase media global, procedentes casi exclusivamente del mundo emergente.

Aunque los mercados emergentes siguen teniendo accesos privilegiados a recursos naturales, el súper ciclo de las materias primas es parte del pasado. Son la tecnología, el consumo y los servicios los que dominan. Las empresas de los países emergentes son mucho más innovadoras que antes. Hace quince años, los mercados emergentes representaban menos del 15% de las patentes globales. Hoy, casi la mitad de todas las patentes presentadas son de empresas de mercados emergentes. 

Son la tecnología, el consumo y los servicios los que dominan

La atractiva tendencia a largo plazo difícilmente puede ser cuestionada, pero sabemos que los mercados emergentes pueden experimentar correcciones temporales violentas. Por ahora, no hay que asustarse.

Primero, la dinámica del crecimiento de los beneficios sigue siendo muy fuerte y parece bastante robusta. Los analistas esperan un crecimiento del 20% en 2017 y del 11% en 2018. Esto no depende tanto de la situación económica, porque el sector corporativo es más disciplinado en la administración de gastos de capital. Ya no hay tantos excesos y los márgenes deberían de seguir mejorando. Segundo, las valoraciones siguen siendo razonables. La relación precio/beneficio cerca de 13 se encuentra por encima del promedio de los últimos cinco años de 11, pero es un fuerte descuento comparado con la valoración de los países industrializados. Finalmente, a pesar del fuerte rebote en las bolsas, los fondos mutuos globales están posicionados muy conservadores e infraponderando los mercados emergentes.

Por el otro lado, seguimos vigilando los principales factores de riesgo. No es nuestro escenario base, pero una escalada en el conflicto de Corea del Norte, una fuerte caída del petróleo, un shock inflacionario o un empeoramiento de la economía china podrían cambiar nuestra perspectiva positiva.

Pascal Rohner, CFA®
Director de Inversiones de Banco Crèdit Andorrà (Panamá)

ETIQUETAS

Economía / Mercados / Paises / Países emergentes