16 de Marzo 2017
Flash macro y de mercados: reunión de la Reserva Federal

Como todo el mercado esperaba, después de la reciente e intensa marea de declaraciones de sus miembros para preparar a los mercados, la Reserva Federal incrementó ayer en 25 puntos básicos su tipo de referencia, hasta el rango 0,75%-1,00%, por tercera vez en este ciclo y tras haberlo hecho ya en diciembre. El mantenimiento de las previsiones económicas y de tipos, así como dejar entrever que se podría tolerar temporalmente una inflación más elevada, debería llevar a los mercados a limitar sus expectativas de subidas de los tipos de interés.     

La decisión de esta subida se apoya de nuevo en una evolución de la economía, que la acerca a los objetivos de la autoridad monetaria. El comunicado oficial señala, como en diciembre, la mejoría del empleo y el consumo, cierta recuperación de la inversión frente a la debilidad apuntada en diciembre, una aproximación gradual de la inflación al 2% y unos riesgos económicos a corto plazo equilibrados. Indica también que la política se mantiene moderadamente expansiva y que el ritmo futuro de ajuste de los tipos será gradual y muy ligado a los datos económicos.

 El objetivo de inflación “simétrico”

Sin duda, la frase que captó la atención del comunicado de la Fed fue que el objetivo de inflación es “simétrico”, aludiendo a que se pueden permitir niveles, de manera transitoria, tanto superiores como inferiores, lo que se interpreta como cierta manga ancha de la Fed si la inflación rebasa el 2%: "El comité vigilará cuidadosamente los datos reales y esperados en relación con su objetivo de inflación simétrica”. Anteriormente la referencia era “una vuelta al nivel de inflación del 2%”.  

El mercado interpreta por tanto que Janet Yellen y la Fed estarían dispuestos a dejar que la economía se caliente durante un tiempo, en un intento de revertir el daño económico causado por la crisis financiera.

En la rueda de prensa posterior, la presidenta insistió en que nada había cambiado en la percepción de la Fed sobre la marcha de la economía y apuntaba que la mediana de las previsiones de tipos era una guía válida sobre futuros movimientos, al tiempo que subrayaba la importancia de la gradualidad en las subidas de los tipos de interés.

En lo referente a Donald Trump y sus políticas fiscales, Yellen volvió a afirmar que solo actuarían cuando hubiera políticas concretas y apuntó que consideraban moderado el riesgo de que estas fueran evidentes en los próximos meses. Por último, insistió en que solo empezarán a reducir el balance de la Fed (compra de activos) cuando consideren que los riesgos para la economía de hacerlo sean “manejables”, lo que, entre otras cosas, requeriría tipos nominales más altos.

Tanto en el comunicado como en la rueda de prensa, Janet Yellen tranquilizaba al mercado sobre la posibilidad de que la Fed se estuviera planteando aumentar el ritmo de subidas de tipos respecto a lo contemplado en diciembre, como podía reflejarse recientemente en las expectativas de los inversores.    

Previsiones económicas

Las nuevas previsiones económicas de los miembros del FOMC (Comité Abierto de Política Monetaria, por sus siglas en inglés) apenas cambia respecto a la última reunión:

- El crecimiento del PIB esperado se mantiene en el 2,1% en 2017 y en el 1,9% en 2019, y sube solo una décima en 2018 (hasta el 2,1%); se manteniene el crecimiento de largo plazo en el 1,8%.

- En cuanto a la tasa de paro, se mantiene para los tres años en el 4,5%, revisada una décima a la baja la de largo plazo, hasta el 4,7%.

- Las previsiones para la inflación se mantienen en los mismos niveles de diciembre: 1,9% en 2017 y 2% en 2018, 2019 y a largo plazo.

- Las previsiones de tipos de interés siguen anticipando dos subidas adicionales de 25 puntos básicos este año, tres adicionales en 2018 y otras tres más en 2019, para alcanzar a finales de 2019 el nivel de 2,875%. El tipo a largo plazo se mantiene en el 2,9%.

Reacción del mercado

Los mercados han reaccionado con alivio ante el mensaje de la Fed, pues se aleja el riesgo de que haya cuatro subidas de tipos este año.

Sin duda el movimiento más destacado se produjo en las rentabilidades a 10 años estadounidenses, que bajaron 10,7 puntos básicos hasta cerrar en el 2,494%, su día más positivo desde junio del pasado año, lo que evidenciaba que el mercado había puesto en precio un nivel de tipos superior a finales de 2016. Los bonos de mercados emergentes tuvieron también un extraordinario comportamiento, entre los que destacó la rentabilidad en divisa de los bonos de Brasil, Argentina y México, que bajaron entre 15 y 22 puntos básicos.

El dólar cayó un 0,94%, su jornada más débil desde el 5 de enero, por lo que se vieron beneficiadas divisas emergentes como el rand sudafricano (+2,89%), el peso mexicano (+2,34%) y el real brasileño (+2,11%). Entre las divisas del G10, el dólar australiano (+1,99%) y el dólar neozelandés (+1,83%) lideraban el camino, mientras el euro se aprecia un 1,23%.

El S&P 500 (+0,84%) tuvo su tercera sesión más fuerte del año, aunque de nuevo los mercados emergentes fueron los de comportamiento más destacado. Las bolsas europeas acogen también con subidas cercanas al 1% la decisión de la Reserva Federal.

Por último, entre las materias primas, destacamos el movimiento del oro (+1,73%), que tuvo la mejor jornada desde el referéndum del “Brexit” en el Reino Unido.

Conclusión

Reacción de alivio de unos mercados que descontaban un escenario de mayores tipos de interés para este 2016. Tanto el comunicado como la rueda de prensa posterior de Janet Yellen trataban de transmitir un mensaje de cautela y hacían hincapié en la gradualidad de las subidas de los tipos de interés y en la intención de la Reserva Federal de mantener una comunicación clara de sus movimientos al mercado, pues es notorio que uno de los principales temores de la Fed en el proceso de normalización de la política monetaria es que pueda provocar inestabilidad financiera.

Tan sólo dos riesgos aparecen en el horizonte: el hecho, confirmado por Yellen, de que sus previsiones económicas y de tipos no tienen en cuenta la política fiscal expansiva de la administración Trump y el reconocimiento de que se discutió sobre la futura reducción del balance de la Fed, aunque sin tomar por el momento decisiones al respecto. Ambos riesgos, como matizó en la rueda de prensa, parecen por el momento lejanos.

Pensamos que la previsión más razonable, si no tenemos sorpresas de calado, es que veamos dos subidas más de tipos de interés este año en los Estados Unidos. La Fed tenía como objetivo subir tipos tres veces este año, y ha considerado que marzo ofrecía un contexto especialmente propicio para empezar a cumplirlo con los mínimos riesgos. Aventurarse a adivinar el próximo movimiento es siempre arriesgado, aunque quizás la próxima subida de tipos no se produzca antes de las elecciones francesas.

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Alfredo Álvarez-Pickman
Economista jefe Banco Alcalá

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