21 de Febrero 2018
Flash macro y de mercados: la revolución del 'blockchain'

Seguramente muchos de ustedes habrán oído hablar de la cadena de bloques (blockchain) y de la revolución tecnológica que puede llegar a producirse. Nos olvidaremos por un momento del bitcoin y del mundo de las criptodivisas y nos centraremos en lo realmente importante, la tecnología que hay detrás, para así entender por qué el blockchain puede convertirse en una de las tecnologías más disruptivas de la próxima década.

El inicio de esta tecnología lo encontramos en los años 70 del siglo xx (desarrollada por ingenieros de la Universidad de Standford). No obstante, no fue hasta 2008 que empezó a ser popular, cuando Satoshi Nakamoto, el creador del bitcoin, propuso que la mejor tecnología para la criptodivisa fuera el blockchain.

¿Cómo funciona exactamente?

Blockchain es una tecnología que permite a los individuos interactuar entre sí, sin necesidad de un regulador externo impuesto por el sistema. Lo que significa que no se necesitan gobiernos ni grandes corporaciones para regular las relaciones entre diferentes individuos, reduciendo así tiempo y precio de forma segura.

Para una cadena de bloques son necesarios tres elementos: la transacción, un registro de transacciones y el sistema que las verifique y almacene

Todas las transacciones se ubican en una contabilidad pública, donde los datos están protegidos contra la manipulación.

Para llevar a cabo una cadena de bloques se necesitan tres elementos principales: una transacción, un registro de transacciones y un sistema que verifique y almacene la transacción.

Los bloques se generan a través de software de código abierto y registran la información sobre cuándo y en qué secuencia ha tenido lugar la transacción. Este bloque almacena cronológicamente información de todas las transacciones que tienen lugar en la cadena, de ahí el nombre de cadena de bloques o blockchain.

¿Por qué es una revolución?

Al no requerir que las partes en una transacción involucren a un intermediario, mejora la eficiencia y abarca a muchas más industrias de las que imaginamos.

Walmart ha empezado a usar ‘blockchain’ para controlar el origen de algunos alimentos como frutas y verduras

Por ejemplo, los puertos de Rotterdam, Amberes y Singapur han empezado a utilizar esta tecnología para automatizar los envíos de contenedores. Walmart, por su parte, ha empezado a rastrear y a controlar el origen de algunos productos alimentarios como las frutas y las verduras, mientras que Unilever y Nestlé están desarrollando proyectos para mejorar la seguridad alimentaria y reducir la contaminación.

Pero, sin duda, es en el sector financiero donde veremos más cambios. En una reciente encuesta entre los principales bancos, el 65% espera utilizar sistemas blockchain en 2019 enfocados principalmente a mejorar la eficiencia en las transacciones. Por ejemplo, se espera que las transacciones sean instantáneas o se pueda operar y firmar digitalmente. 

Pero no es oro todo lo que reluce en esta tecnología. De momento, las compañías tienen dificultades a la hora de escoger qué plataforma elegir. Y no nos olvidemos del coste energético; algunos informes sugieren que, por ejemplo, la minería bitcoin actualmente consume tanta electricidad como una ciudad estadounidense de 300.000 personas.

En resumen: el futuro de la tecnología es indiscutible y el principal desafío será ver cómo se comercializará, pero sí podemos afirmar que el blockchain ha llegado para quedarse. 

Sergi Casòliva
Gestor Multiactivo y Clientes Institucionales Júnior

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