30 de Julio 2021
Disfrutando de las vistas en el descenso

El mercado consideró que la reunión de junio del FOMC fue un cambio más hawkish o al menos un giro menos dovish. Los inversores se mostraban satisfechos ante la perspectiva de que la Reserva Federal no fuera a anunciar cambios hasta 2024; así que la última previsión, que pronostica una subida de los tipos por partida doble en 2023, les ha pillado totalmente por sorpresa. Para colmo de males, siete miembros de la Fed predicen un aumento de los tipos de interés en 2022. Al final, la Fed también ha retirado la ya cuestionada proyección del 2,4% para el PCE (el indicador para medir la inflación) y lo ha situado en un mucho más preocupante 3,4%.

Ante la noticia, el mercado reaccionó negativamente, con una caída del S&P 500 del 1,9%, y del Russell 2000 del 4,2% esa semana. Los sectores más cíclicos se vieron especialmente afectados, con una bajada de más del 6%, tanto en el sector materiales como en el financiero. Los inversores huyeron en masa de los sectores cíclicos y del mercado en general porque empezaron a creer que se había alcanzado el pico de la política de la Fed. Había un miedo palpable de que la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de agosto o septiembre pudiera resultar en el temido anuncio de una reducción gradual. Esta circunstancia nos acercaría al temor al crecimiento y beneficios máximos, puesto que si la Fed ya no va a ser tan complaciente, lo único que nos espera es una caída.

“Lo más probable es que estos incrementos únicos en el precio solo tengan un impacto temporal en la inflación”, Jerome Powell

Naturalmente, lo más probable es que la Fed envíe muchas notas de advertencia antes de que realmente comience la reducción, por lo que, aunque la anunciara en agosto, posiblemente no se iniciaría hasta 2022. Suponiendo que la Fed adopte un enfoque gradual para la reducción y se retire inicialmente desde el nivel actual de 120 mil millones de dólares en bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas hasta los 100 o incluso los 80 mil millones de dólares, este aún representaría un gran apoyo monetario durante el 2022.

De la misma manera, supongamos que la Fed comienza a subir los tipos gradualmente en 2023 al elevar la tasa objetivo del 0,00-0,25% al 0,25-0,50%; será difícil argumentar que sigue sin ser complaciente. Para ser exactos, la Fed prevé un crecimiento del 7% en 2021, pero espera una desaceleración hasta alcanzar el 3,3% en 2023. A bote pronto, parece una desaceleración importante, pero cabe tener en cuenta que el 3,3% todavía está muy por encima del 1,8% que pronosticó la Fed para el crecimiento económico a largo plazo.

Para ser exactos, la Fed prevé un crecimiento del 7% en 2021, pero espera una desaceleración hasta alcanzar el 3,3% en 2023

Visto así, el camino de descenso no parece tan malo. Asimismo, si observamos el crecimiento de los beneficios, se prevé que alcance un máximo del 62,8% en el segundo trimestre y que luego se desacelere hasta solo el 23,2% durante el tercer trimestre. Pero de nuevo, se trata de un crecimiento impresionante.

Finalmente, llega la hora de hablar del pico de inflación. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, ha dicho una y otra vez que cree que el pico actual de la inflación es “temporal”. Al parecer, los inversores mantienen la confianza en las palabras de Powell, a juzgar por el rendimiento del mercado de valores.

Todas las anteriores son razones por las que los inversores compraron la caída tras el anuncio del FOMC para calmar los ánimos. Recientemente, han gozado de aceptación tanto las acciones value como las growth; las de pequeña y gran capitalización, así como las de calidad y las conocidas como meme stocks. El mercado de valores continúa su ascenso hacia nuevos máximos, ya que parece ser que a los inversores todavía les gusta avistar el camino de descenso desde el pico más alto.

Charles Castillo
Senior Portfolio Manager Beta Capital Wealth Management

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Análisis / Informe de estrategia