15 de Noviembre 2018
Brexit, ¿el final del túnel?

El borrador alcanzado por Londres y Bruselas, de 585 páginas, aún debe ser aprobado por el Parlamento británico y por los 27 estados miembros de la UE para que el Brexit sea una realidad.

De momento, ¿a qué acuerdo han llegado?

Tres aspectos eran los que generaban mayor controversia: la frontera de Irlanda del Norte, los derechos de los ciudadanos y la factura que deberá asumir el Reino Unido tras su salida de la UE.

Respecto la frontera de Irlanda del Norte, el principal escollo del acuerdo permanecerá como hasta ahora, sin barreras físicas. El acuerdo prevé que todo el Reino Unido permanezca temporalmente en unión aduanera con la UE.

Los residentes europeos en el Reino Unido y los británicos que viven fuera se han aprovechado durante décadas de libertad de movimiento. Este derecho quedará restringido, pero el Reino Unido se ha comprometido a respetar los derechos de residencia, trabajo, estudio, reunificación familiar o asistencia sanitaria para los ciudadanos europeos que se encuentren en territorio británico antes del 29 de marzo de 2019 y para los que lleguen durante el periodo transitorio.

Finalmente, el acuerdo fija cómo Bruselas y Londres pasarán cuentas cada año. De entrada, el Reino Unido seguirá realizando sus aportaciones al presupuesto comunitario de los próximos dos años como un socio más. Es decir, aunque abandone el club europeo en marzo del 2019, continuará aportando alrededor de 7.000 millones de euros netos anuales. Las contribuciones finalizaran para los presupuestos 2021-2027 y cualquier nueva aportación por el acceso al mercado único se negociará de manera bilateral.

Los siguientes pasos

Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, ha validado el acuerdo de divorcio con Londres y ha convocado a los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea el próximo 25 de noviembre para sellarlo definitivamente.

No obstante la pelota está en el Parlamento británico, donde tanto parlamentarios pro-Brexit como los abiertamente contrarios no están de acuerdo con el borrador alcanzado y podrían dificultar su aprobación en la cámara. De momento, hoy mismo han presentado su dimisión el secretario de Estado para Irlanda del Norte, Shailesh Vara; la ministra de Trabajo, Ester McVey, y después ha llegado el abandono de unos de los principales negociadores con Bruselas, Dominic Raab.

En definitiva, si Theresa May pierde la votación, entonces se entrará en un período de incertidumbre, caída del gobierno, elecciones, e incluso un segundo referéndum. Veremos cómo continua el suspense en la película del Brexit.

Sergi Casòliva
Gestor Multiactivo y Clientes Institucionales Júnior

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