27 de Abril 2018
Alfa a través de… ¡información pública!

Alan D. Crane, profesor en la Universidad de Rice de Houston, junto a dos alumnos, ha escrito un documento explicando cómo los fondos de inversión se benefician de la información disponible públicamente, y en particular, de los reportes que hacen las compañías a la SEC.1

En su investigación, observan que los fondos de inversión que acceden a los reportes presentados a la SEC obtienen rentabilidades anuales un +1,5% superiores que los no usuarios de esta información.

En cierto sentido, esto "no debería" suceder. Según la teoría del mercado eficiente, la información públicamente disponible debe descontarse tan rápidamente en el precio de las acciones que la posibilidad de generar alfa leyendo los reportes realizados a la SEC sería imposible, sin ningún tipo de discusión.

Sin embargo, el estudio de Rice University afirma que sí que es posible. ¿Cómo? A priori, la respuesta debería de ser una de estas cuatro:

1. Los mercados son extremadamente ineficientes.

2. Existen costes asociados al procesamiento de la información pública.

3. Los fondos de inversión también poseen información privada que es más valiosa cuando se usa junto a la información pública.

4. Que el uso de información pública tiene correlación positiva con los fondos que tienen una rentabilidad superior simplemente por casualidad.

Crane y compañía concluyen que la posibilidad de la "mera correlación" no es una hipótesis que sobreviva. Analizaron incluso el comportamiento de los fondos de inversión cuando utilizan dichas presentaciones; es decir, vieron la diferencia de sus rentabilidades en periodos que acceden más a esta información y en periodos que acceden menos a tal información. Para un fondo cualquiera, "la rentabilidad es mejor justo después de los períodos en que esos fondos acceden más a los reportes presentados a la SEC".

“Rascadores” automáticos de información vs. Especialistas en balances

Para concluir sobre cuál sería la más probable entre las otras tres opciones, los autores del estudio de la universidad de Rice observaron el comportamiento de los llamados rascadores. Es decir, llaman así a los fondos cuya estrategia esencial es, mediante mecanismos automáticos, rascar sistemáticamente los datos de la web de la SEC.

Al igual que cuando las uñas son largas y duras una buena lima funciona mejor que una mala lima, los rascadores deberían funcionar mejor cuando los reportes son largos y complejos. Una presentación larga y complicada probablemente contenga información importante en los detalles, información que solo es probable que encuentre un buen rascador.

En el mundo de la gestión la mano del hombre parece que todavía está por delante de los sistemas automáticos. Aquí Deep Blue todavía no ha podido doblegar a Kasparov: los especialistas en analizar balances obtienen mejores resultados que los rascadores automáticos de información.

Pero el hallazgo de estos tres investigadores echa por tierra la eficacia de estos rascadores automáticos. Es decir, los fondos que acceden a estos reportes y que tienen mejores rentabilidades, no utilizan rascadores automáticos. Estableciendo este orden de rentabilidades: los fondos que acceden de manera no robótica a los reportes que presentan las compañías a la SEC obtienen mejores rentabilidades que los que lo hacen de manera robótica, y finalmente, los que obtienen peores rentabilidades son los que no acceden de ninguna manera a dicha documentación.

Este es un ejemplo más que demuestra que en el mundo de la gestión la mano del hombre parece que todavía está por delante de los sistemas automáticos. Aquí Deep Blue todavía no ha podido doblegar a Kasparov. Los especialistas en analizar balances obtienen mejores resultados que los rascadores automáticos de información.

Además (y esto es clave), la mayoría de los fondos que se benefician de estos reportes experimentan una relación inversa entre el beneficio que obtienen de analizar los reportes y la complejidad de los mismos. Esto sugiere que la eficiencia en el procesamiento de mayor cantidad de información no es la clave, sino que la clave es la calidad en analizarla.

Otros estudios anteriores, como el documento de Huaizhi Chen en Harvard el año pasado, tiene algo de relación con este tema. Llegó a la conclusión de que a los fondos les va mejor en sus inversiones cuando previamente a las reuniones con los directivos de las compañías ya han rastreado los datos de las mismas; es decir, que complementan la información privada que obtienen en sus reuniones con la información pública.

Tomando estos hechos y hallazgos juntos, llegamos a una segunda conclusión, y es que parece que los fondos se benefician de las publicaciones cortas y simples de las compañías porque complementan los canales privados de información.

Miguel Ángel Rico
Portfolio Manager Gesalcalá

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